instinto

Quizás todo comience con una mirada amorosa, alimentada por el amor genuino.

La presencia plena torna elocuente al silencio. En ese contexto una mirada es suficiente. 


Conectamos con la respiración, con el aliento vital. Aquí todo es pureza, todo es música, danza interminable, sol en la noche… se llenan de colores todos los espacios habitados.

 

Se encuentra placer en las pequeñas cosas, en los pequeños momentos. 
Se demanda alimento de contacto, caricias y abrazos que demuestran expansión de amor para convertirlo en transparente mariposa, volando hasta el origen.